jueves, 26 de diciembre de 2013

Y recuerdo tantas cosas...

No se si la idea de recurrir a este piano entrada la noche en realidad ayude a desprenderme de ti, desprender un pedazo de ti en mi corazón es como recorrer el universo sin parar, es como querer deshacerme de mi propia esencia, aun sabiendo que dolerá a su precio...

No se si la idea de recordar los 24 y 18 de cada mes en realidad ayude de algo... no se si aun estés aquí, no se si has subido a alguna nube que viaje miles de kilómetros lejos de la mía... aun mas distante que en tiempos remotos... 
Y recuerdo tantas cosas, tantas letras, tantos momentos de oscuridad en un cuarto que me gritaba, en una música que simplemente susurraba, vientos, noches, juegos... Tal vez no muy lejos de aquí, aun persista una estrella que consumimos un día de abril...

martes, 10 de diciembre de 2013

B...

Eran otros días, inolvidables y eternamente perfectos, en los que podía visitarte a diario, recordarte todo el día para seguir mi camino teniendo en cuenta que nada de lo que pasaba era por coincidencia. El destino me tenía las cartas acomodadas para que llegáramos a ese cuarto, para que fuera tuya a tus modos, a tus placeres, a tus gustos... después de todo, yo lo había comenzado de esa manera. Y aun después de tanto tiempo, volverte a ver, tus ojos, tu voz, tu boca, nada aquí es coincidencia. 

Y te escribo... aun después de tanto tiempo, lo hago. 

miércoles, 20 de noviembre de 2013


Eran otros tiempos a tu lado, momentos diferentes, piel diferente... Podría casi percibirlo como un sueño que ocurrió tal vez en el momento equivocado. No recuerdo muchas cosas, pero si puedo distinguir entre lo que fue y nunca será. Te entregue lo mejor de mí. Te di mi sinceridad y no se bien a bien que llegue a recibir de ti. Tal vez solo un beso espontáneamente planeado de tu parte. Una noche, unas horas, un frío tan intenso que no pude siquiera llegar a notarlo...
Puedo recordar tus besos, tu aroma, y eso de ti que aún me vuelve loca.

sábado, 16 de noviembre de 2013

el viento y mi cabello húmedo




Ciertamente resulta nunca ser suficiente, mis ganas de saciarte el alma. Tus ganas de tenerme aun mas de lo que yo podría entregarte en una noche. No están demás los versos, las letras y toda esa maraña de sentimientos que hemos venido juntando desde aquella noche... un veinticuatro que nunca llego a su fin, en el cual juntamos una parte importante. Te deje caer de tan alta estrella para darme cuenta que he caído contigo desde entonces.
No esta demás creer que es suficiente para mi tener tus fantasmas rondando mis ayeres, mis futuros y un presente que me niego a aceptar. Porque el frio, me dicen que volverás... te escribo, para saber que tu gorro rojo, el cielo y las flores muertas, aun me atraen tanto como hace años.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Que está pasando en el mundo que parecía ser nuestro, porque todo se volvió eterno, porque la inocencia de nuestros cuerpos se margino, se atrapo en una idea tan precisa, tan perdida y mil veces ajena a lo que teníamos acostumbrado soñar. Me deje llevar por deseos que solo nosotros conocíamos, en confines a los que no me permitías ir, a los que me aferraba, en los que no debí perecer.
Me hundí en mis entrañas por desearte más de lo que debía, me deje llevar porque sabía que pronto tendría que despertar del ensueño en que me perdieron tus labios, tus manos y el azul siniestro que nos abrazó aquella noche, sin sentir frio, siquiera remordimiento de haberte entregado lo poco que tenía para darte. Necesito recordar porque llegue aquí...
Porque llegamos a lastimarnos más de lo que debíamos... necesito una noche, una idea y mil estrellas. No quiero vivir sola el momento central de nuestra historia.

viernes, 8 de noviembre de 2013

Rosa de los Vientos






Solo para serme fiel seguiré las luces que en mi camino presenten algún tipo de inquietud. Para hacerme saber que puedo hacerlo, puedo escoger un lugar en el globo, en el mar, en cualquier sitio que quiera explorar de lejos, de cerca, colectar piedras, colectar cristales, y si es posible viajar a las nubes y regresar como lo que siempre he sido, un viajero solitario. Un astro de otros universos, una rosa de los vientos...


El mundo no es conmigo. Aprendí a dejarme vencer, a caer, a saborear la arena de costa, el cielo salado y las montañas del oeste. 

 No pertenezco aquí, sin embargo, necesito caminar para no echar raíz.

martes, 5 de noviembre de 2013

Gente...

Registrarme en la luna seria mas fácil que estar viviendo en este lugar. Plagado de dobles caras, haciendo el mundo cada vez mas grande e incompetente.

 Estar en el lado oscuro de marte, seria mas fácil, menos voces, mas paisaje. Seria empezar de nuevo, sin conocerlos, sin conocerme... a veces considero las relaciones sociales como algo que simplemente se me va de las manos. Hablaría conmigo por horas, hablaría con ellos unas cuantas oraciones que no volveré a recordar de aquí en más. Todo se vuelve efímero, todo se vuelve un manojo de voces y sentimientos que simplemente me niego a dejar salir, a sentir por el simple afán de que no esta en mi naturaleza.

La gente va y viene, no recuerdo la última vez que conocí a alguien. Pero si la última en despedirme de todos. La mejor parte... y si no hubo despedida, simplemente se me fueron de la mente hace tiempo.

viernes, 4 de octubre de 2013

No pertenezco a este lugar. Sin embargo no puedo vivir sin el.



Ni siquiera lo pienso, la idea de tenerlo en mente la mayor parte del tiempo repele cualquier deseo.
No necesito pararme a respirar. No necesito tener presente la idea de dejarlo atrás, mi ansiedad me come los sueños, se apodera de ellos cuando veo fijamente un firmamento que me grita desde lejos, no estás sola.

Brillan, tanto y tan fuerte, gritando en el deseo de callar, callando en el deseo de gritar eternamente ideas que han visto desde tiempos efímeros, desde que todo el mundo olvido, desde que en mi faz se hizo presente la caída de un cuerpo más etéreo y amorfo que mi imaginación. 

No pertenezco a este lugar. Sin embargo no puedo vivir sin el.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Whales in heaven...

Volviste a mi presente como recuerdo latente a mi corazón
fue tanto mi deseo de verte que regresaste para despedirte de una manera extraordinaria.
Volví a envolverme en tu aroma, en tus labios...
Tocando tus brazos eternos y tus ojos rasgados, que, como me volvían de revés...
Volviste de la manera menos inesperada, regresaste a mi como en un sueño, diciéndome todo como solías hacerlo, de manera involuntaria te volví a amar con tanta rabia, que hiciste de mi un ser radiante de felicidad... momentánea por supuesto.

Odiare la idea de no volverte a ver en mucho tiempo como la odie la ultima vez. 
El destino jugó con mi corazón regalándome tu presencia, tu voz, tu sonrisa y esos brazos fuertes que me apretaban de una manera única para cesar mi llanto...

Volviste a mi presente y mi mente, cuerpo y alma se aferraron a tus brazos...
me entregué sin pensarlo y lo volvería a hacer si pudieras volver, para hacernos tan unidos como la ultima vez, tocando mis manos, besando mis mejillas rojas y sintiendo tu respiración lenta, tan mía en momentos únicos.
Te escribo sin siquiera imaginar que no estarás en mucho tiempo, el amor es eterno y los segundos a tu lado se volvieron tan efimeros y horriblemente relativos, te extraño de manera inalcanzable, te lloro a susurros y te extraño mundos enteros...

domingo, 25 de agosto de 2013

1800

 


Incluso si el mundo entero luchaba para mantenerme en la posición correcta me inclinaría a lo que yo había elegido. Ataría mis pensamientos en mis acantilados finales, a mis costos y tormentos...

 Nadie iba a interferir entre el amor y yo, entre el cegado afán de prolongar esta sensación mas de lo que estaba permitido. Nos escondimos en los atardeceres, en las lluvias de septiembre para darnos cuenta que eran solo nuestros, un tiempo que no se nos obsequiaría en otra historia, lugares que fueron perfectamente diseñados para nosotros... eso nos hablábamos, cuando tomábamos té, cuando me leías los labios al anochecer. Fueron tantas aquellas veces, veces que terminaron siendo recuerdos en nuestras mentes perturbadas de silencios... de lejanías y personas efímeras.